
Irse a la cama con una sonrisa de agradecimiento en los labios es lo mismo que rezar una oración.
Instrucciones:
1. Confeccionar un banco de agradecimiento con una caja, un bote o una alcancía.
2. Cada noche, antes de que tu hijo se vaya a dormir, pídele que piense en alguna cosa que haya ocurrido ese día que le haya hecho sonreír y/o ponerse feliz.
3. Por cada cosa que se le ocurra deberá dar las gracias en voz alta e introducir una moneda o un dulce en el banco del agradecimiento.
4. Cuando la caja esté llena, podrá usar el dinero en lo que quiera, por ejemplo para comprar un regalo para algún ser querido, incluido él mismo o para disfrutar un lindo día en algún lugar con alguien querido.
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